SOR JUANA.- CASA DE ACOGIDA DE COLICHET EN CHURRIANA.- MALAGA
Conocí la casa de acogida de Colichet en mis primeros tiempos como activista de la Asociación Antisida de Málaga
Dicha casa de acogida tenia en principio como objetivo el atender a enfermos terminales sin ningún tipo de apoyo social. El indice de mortalidad entre los residentes era enorme en aquella época
Colichet se encuentra situado en un magnifico caserón, algo antiguo y rodeado de unos magníficos jardines. Es un remanso de paz dentro de la barriada de Churriana.
Colichet estaba por aquella época dirigida por “Sor Juana”. Sor Juana es medico, monja de la caridad , quien junto con cuatro otras monjas “enfermeras” y una mas de a pie, ademas de voluntarios y diversos ATS hacían sentirse a los enfermos algo mas que unos apestados. Allí los pacientes se consideraban como personas “dignas”.
Pero creo que para que os hagáis una idea bastante exacta de o que fue en su momento os podéis documentar en este link del 2002 donde Sor Juana explica todo muy claramente y sin pelos en la lengua
http://www.diocesismalaga.es/index.php?mod=diocesistv&secc=reportajes&seccion=3&id=200312051101
Desde 1993 hasta 2006 existio mucha colaboración entre Coliche y la Asociación Antisida de Málaga. Se celebraban unas tres veces por año reuniones campestres en sus jardines donde lo típico era una gran paellada y el compartir el día entre todos.
Lo mas emocionante eran las fiestas de Navidad. Se celebraban el 22 de diciembre con el objeto de que pudieran acudir el mayor numero de personas posible entre enfermos, voluntarios y familiares.
Se hacia una magnifica cena, sin grandes lujos. Todos llevábamos nuestros “regalitos” que luego se repartían. los residentes asistían todos con sus mejores galas, menos los que estaban tan enfermos que se tenían que mantener en sus camas. La limpieza imperante y el cariño hacia todos eran la norma
En la navidades de 1995 asistí a una de esas fiestas de Navidad y tal como me confeso posteriormente Sor Juana pensó que seria la ultima vez que me vieran con vida debido al gran grado de deterioro que sufría yo en ese momento.
A los cinco meses, en mayo del 2006 se celebro una de las paelladas. Yo estaba muy muy restablecido y Sor Juana me pidió que me paseara y que hablara con todos los residentes, porque aunque estaba convencida de que la nueva medicación llegaría muy tarde para la mayoría por lo menos se les creaba un mundo de esperanza
Durante aquella época ella estaba muy interesada en la nueva medicación, sus efectos en relación con el VIH y de como podía influir de manera muy favorable en nuestra salud
Le comente en forma coloquial que si nos curábamos se iba a quedar sin trabajo y su respuesta fue ejemplar: Pues si no son estos enfermos, serán otros …
Desde entonces hemos coincidido en numerosas ocasiones, la mayoría en el hospital donde acude frecuentemente acompañando a algun residente, siempre con el mismo espíritu positivo
Hace unos dos meses cuando fui a preparar el presente escrito charlamos un buen rato y me explico que el perfil de los internos había cambiado drásticamente y que prácticamente eran todos personas que no se pueden valer por si mismos; enfermos en sillas de ruedas, con graves dificultades de locomoción, incluso uno que era incapaz de comer por si mismo. Dado que el indice de mortalidad es ahora muy bajo se han convertido en residentes casi permanentes.
El grado de atención es el mismo de hace mas de una década y Sor Juana no ha cambiado en absoluto. Incluso físicamente parece que los años no han pasado por ella.
Yo soy ateo, pero de ser católico pienso que Sor Juana y sus compañeras se tienen ganado el cielo con mucho mérito
Lo bueno de las hermanas de la caridad es que no fichan a la entrada y salida de trabajo, sino que estan a pie del cañón permanentemente
Ni que decir tiene que “Sor Juana” cuenta con mi humilde admiración
febrero 1, 2010 a las 12:04 pm
necesito ponerme en contacto urgentemente con el doctor don manuel marquez solero del clinico univerzsitario de malaga en teatinos